Mi trabajo emocionalmente no me deja vivir, lleno de preocupaciones
constantes... sin embargo si que me deja vivir económicamente y
minimamente hablando. No puedo dejarlo pero no quiero tenerlo. Ya se lo
que siente una mujer maltratada cuando intenta dejar a su marido con
trabajo y ella no lo tiene.
No hay comentarios:
Publicar un comentario